Cosas que pasan...

Un Blog para hablar sobre cosas que en lo particular me interesan, ocurrencias, bayuncadas, cosas chistosas, etc. Que pueden ser o no trascendentales y que le dan sentido a la vida aquí en este pequeño país llamado El Salvador.

miércoles, mayo 03, 2006

Dando Tumbos...

Este día me enteré de la grata noticia, de que el cantautor Madrileño Javier de Torres acaba de sacar nuevo disco el cual curiosamente lleva por nombre: "Dando tumbos". Este es su tercer disco en solitario luego de que el año pasado editara "Fracasos pequeños" y en el 2003 hiciera su debut en solitario con "Roland Garros". Algo había leido yo el año pasado de que estaba preparando nuevo disco, aunque me parecía demasiado pronto ya que recien el año pasado sacó "Fracasos Pequeños", en hora buena sale este disco que seguramente será un agasajo al oído. En sus 2 primeros discos colaboró en la guitarra Manolo Mené quien lastimosamente dejó este mundo el año pasado. En este disco colabora en las guitarras el maestro Carlos Raya (Sangre Azul, Antonio Vega, Mclan, Quique González). Un disco interesante que valdrá la pena agregar a la colección musical.

Respecto al disco encontré las siguientes reseñas en internet:

Javier de Torres es un abogado madrileño. Otra: trabaja en el campo de los derechos de autor y representa a músicos y discográficas. Y la que importa: a pesar de todo lo dicho, Javier de Torres lleva más de dos décadas en la música, aunque a él no le guste ir tan atrás y prefiere mirar desde el presente.

Empezó su carrera musical en 1984 con el grupo "Señal Oculta". Después Javier de Torres montó «El compromiso», dos discos en los noventa, contactó con gente de «Mamá» o «Los Secretos» y lo acaba dejando todo hasta que una discográfica pequeña le pide disco, hace tres años. Su regreso en solitario sigue ahora con «Dando tumbos», y ya van tres.

La gran novedad de este disco es que, por primera vez en su carrera, Javier de Torres logra editar disco dos años seguidos. Después de Roland Garros, que supuso su vuelta al mundillo y su presentación como solista, parece haber encontrado el rumbo.

En esta ocasión retoma los rasgos básicos de su propuesta, que hacen que sea uno de los ilustres desconocidos del panorama de los músicos, con un pie en el mundo de los cantautores y otro en el del rock. De unos toma la capacidad de concentrarse en la letra como hilo conductor de la canción; del rock toma la energía que hace que su propuesta musical suba enteros. Sin renunciar a lo enérgico, este disco es más intimista que narrativo: no hay historias como en Roland Garros, sino apuntes sobre su situación anímica y sentimental, en la que, una vez más, de Torres presenta la faceta menos luminosa de una generación que llegó a convencerse de que se iba a merendar el mundo.

Si Fracasos pequeños renqueaba frente a su anterior disco, en esta ocasión de Torres se muestra más inspirado. Potentemente melódico, hiriente en su visión como cronista, pesimista pero emocionante.


Planes a futuro según sus propias palábras:
Seguir haciendo discos, intentar ganar un pequeño prestigio y mantenerme ahí. Sólo hacer discos y presentarlos ya es un placer. Reivindico cierto espíritu amateur, el éxito no es necesario y menos tal y como está el mercado discográfico.


Sin duda la recomentación musical de la semana...