Cosas que pasan.....

Un Blog para hablar sobre cosas que en lo particular me interesan, ocurrencias, bayuncadas, cosas chistosas, etc. Que pueden ser o no trascendentales y que le dan sentido a la vida aquí en este pequeño país llamado El Salvador.

domingo, octubre 28, 2007

Viaje a Argentina. Primera Parte.

Por fin el miercoles 17 de octubre inicie la ruta hacia Argentina con el objetivo primordial de ir al primer concierto de la gira "Me verás volver" que marcó el regreso de Soda Stereo a los escenarios.
El avión salía a la 1:15pm hora local, llegué al aeropuerto como a las 10:30am. Como siempre, no podían faltar los bloopers, yo que entraba al aeropuerto, y un cuílio de los que dan "seguridá" en el aeropuerto me dice:

- Su pasaporte por favor
- tome
- Hacia a donde viaja?
- A Argentina
- Cuál es elmotivo de su viaje?
- Voy a un concierto de Soda Stereo
- Ah, a un concierto, y qué instrumento toca usted?
- Nooombre, voy a ver un concierto de Soda Stereo
- Ah este.., ok, tome su pasaporte, que tenga buen viaje...

Jajaja, qué cosas...

Pasado el blooper, fui a chequear, ahora si llevaba la mentada visa peruana, que por no llevarla no pude salir la vez pasada. Como a las 11:00am llegué a la puerta de embarque, hice las llamadas de rigor y esperé a que diera la hora de salir.

Según el itinerario me esperaba un laargo viaje, salía de San Salvador a la 1:15pm, luego se hacía escala en Lima a las 6:15 (hora peruana), salía de Lima a las 9:25pm y llegaba a Buenos Aires a las 3:25 am (Hora argentina).
El viaje a Lima estuvo tranquilo, aproveché de tomarme unos cuantos vinitos y oir algo de musica.
Estando en Lima, por esas casualidades de la vida, me encontré a Luis, un chero de bachillerato, que iba con su esposa a pasar unos días a Argentina, e iban en el mismo vuelo que yo.

El vuelo hacia Buenos Aires iba super full y ya se comenzaba a sentir un poco el cansancio. Durante todo el viaje no dormí ni mierda, quizás por la ansiedad de llegar por primera vez a la ciudad de la furia.

Justo a las 3:25 am arribamos a Buenos Aires, y al nomás poner un pié en el aeropuerto, la primera frase que se me ocurrió fué: "LLLLegaaamosss ché".

La pasada por migración fue rápida y antes de las 4:00 ya estábamos en la salida del aeropuerto. Como aun estaba bien temprano nos quedamos un rato en el aeropuerto mientras amanecía, ya que si llegabamos a esa hora a los hoteles, nos iban a cobrar otra noche más, y valía verga. Asi que fuimos a tomarnos un café (que más bien fue un micro café) y unas tostadas a una cafetería del aeropuerto. Luego fuimos a ver si cambiabamos algunos billís. Primero preguntamos en una casa de cambio pero cambiaban los dolares muy baratos a $2.75 pesos por dolar, luego vimos que a la par había un banco donde daban $3.16 pesos por dolar.
Cambiamos el pisto y como a eso de las 7:30am agarramos un taxi para ir a los hoteles respectivos.

El hotel lo reservé por internet y por las fotos que se veian en la página web tenía la idea que no iba a ser tan garra, craso error. Mi primera sospecha sobre el hotel, fue cuando el taxista me dijo que no lo conocía y la segunda fue cuando me bajé del taxi y el taxista se despidió deseandome suerte y con una sonrisa un tanto sarcástica.

Cuando entré al hotel, era un edificio viejo de 3 plantas, el ascensor era de esos que tienen 2 puertas que se abren con la mano (quizás de la época de Cristobal Colón), llegué y me identifiqué que tenía una reserva. No había lobbie, sinó una especie de oficina donde uno se registraba.
Cuando llegué al cuarto, dje: ¡vale verga!, era un cuartito como de 2x3.5mts, y el baño era un espacio bien reducido donde la regadera estaba encima del cagadero, (quizas para ahorrar tiempos y movimientos) y además el lado izquierdo del excusado estaba casi pegado a la pared.
Y para terminar de joder, la habitación daba justo al lado de la calle, por lo que se oia un desvergue de buses, carros y camiones (ya que estaba en una calle bastante transitada del centro). Total que la puta foto que salía en la web no correspondía con la chifurnia que tenía de habitación. Salí y pregunté si me podía cambiar de habitación, pero me dijeron que a lo mejor al día siguiente, si habían otras habitaciones disponibles.
Bueno, al final decidi dormir un rato y después salir a buscar otro hotel que si estuviera decente.
Dormi como 4 horas y luego salí a dar la camellada de reconocimiento por las calles del centro. Lo bueno, en Buenos Aires, es que en cada esquina hay un rotulo con el nombre de la calle y el rango de los números de los edificios por cuadra, asi que es bastante facil orientarse. Quizá anduve caminando bien unas 60 cuadras viendo la ciudad y buscando algun hotel. Al fin, en la calle Montevideo encontré un hotel llamado Hotel River, que se veia bastante bien, no estaba tan caro, y tenían habitaciones libres. Por las diule, antes de reservar les pedí ver la habitación, no fuera a ser como la del otro. Menos mal estaba bastante bien: cama grande, aire acondicionado, no se oia el ruido de la calle, baño espacioso y limpio. Asi que no me lo pensé mucho y reserve la habitación para los dias siguientes.

En la tarde me reuní con mis cheros para ir a comer algo y conocer un poco más la ciudad. Realmente es una ciudad donde se puede caminar tranquilo, claro siempre tomando las debidas precauciones del caso.
Aproveché la tarde para ir a traer mi entrada para el concierto a un local de Ticketek ahi mismo en el centro. Luego, nos fuimos a tomar algo y le pregunté a un mesero dónde quedaba el estadio de River, ya que ahi era el concierto y no aparecía en el mapa que yo tenía. El mesero me contestó: No aparece el estadio de River, porque no existe estadio de River. (Sin duda era hincha de boca). Le expliqué que iba al concierto de Soda, Ahh vas al recital (me dijo), entonces ya me dónde quedaba. Al final me recomendó que lo mejor era tomar un taxi. Pero no le digás para donde vás (me djio). Porque esas entradas son bastante codiciadas. Y yo en mis adentros decía: y cómo putas voy a llegar si no le digo al taxista para donde voy, bueno...
Seguimos caminando por el centro y como a eso de las 10 de la noche fuimos a cenar pizza y aproveché de tomarme una Quilmes 3/4 de litro, a cada lugar a donde ibamos no podía faltar algún chascarrillo argentino.
Luego nos despedimos y yo me fui al hotel. Esa noche estaba tan penquiado y me dolían los pies, que me valió verga el ruido de la calle, así que dormí como marmota.
Al día siguiente me esperaba la mudanza de hotel y luego, el concierto de Soda Stereo.

Continuará...